lunes, 29 de abril de 2019

Con la cerveza No.


Las guías nutricionales en México se han enfocado hasta el momento en los alimentos, a pesar de que la ingestión de energía proveniente de las bebidas representa 21% del consumo total de energía de adolescentes y adultos mexicanos, una verdadera preocupación para la salud pública en México. Esta cantidad de calorías de los líquidos, que procede en particular de las bebidas azucaradas, jugos, leche entera y alcohol (en adultos varones), se adiciona a la energía proveniente de los alimentos de la dieta y contribuye al consumo excesivo de energía vinculado con la obesidad y la diabetes. Según sea el punto de referencia, el promedio de ingestión energética proveniente de bebidas calóricas para los mexicanos mayores de dos años ha aumentado de 100 a 300 kcal al día, para los diferentes grupos de edad y en ambos sexos. Y claro, esto se nota también en la figura.

La situación de salud en México ha cambiado profundamente en las últimas dos décadas, a tal grado que las preocupaciones alrededor de la desnutrición se encuentran limitadas a grupos de la población específicos; en cambio, la obesidad se ha generalizado a los diversos grupos sociales, regiones y grupos de edad. La preocupación que suscita la excesiva ingestión, dado el bajo gasto energético, es el paradigma predominante que enfrenta el país. Los aumentos de las prevalencias de la obesidad en México son los más rápidos documentados en el plano mundial. Existe amplia evidencia de que las bebidas tienen poca capacidad de saciedad e implican una pobre compensación dietética. Estudios sobre las sensaciones del apetito (esto es, hambre, saciedad e ingestión posterior a una comida) apoyan la idea de que los líquidos tienen menor capacidad de producir saciedad que los alimentos sólidos. La regulación en el consumo de bebidas azucaradas, se ha convertido en un reto para la salud pública mexicana. En los últimos años se han desarrollado estrategias que han logrado cierto impacto, pero queda un largo camino por recorrer. También las ONGs están sumamente interesadas en la disminución del consumo de estas bebidas, integrantes de un organismo no gubernamental llamado “Alianza por la Salud Alimentaria,” iniciaron una cruzada denominada: “¿Te comerías doce cucharadas de azúcar?, ¿Por qué te las bebes en un refresco?.” La campaña se realizó en mayo de 2013 en el Distrito Federal y buscó alertar a la población mexicana, sobre el alto contenido de este endulzante que traen los refrescos de 600 mililitros y el riesgo que esto representa para la salud. Este mensaje se difundió en diversas estaciones del metro, anuncios espectaculares y en autobuses de pasajeros. Los manifestantes argumentaron que consumir a diario una lata de refresco de cola de 600 mililitros durante un año, equivale a cargar casi 23 kilos de peso, aumenta la obesidad e incrementa un 25% el riesgo de padecer diabetes. La prevención, es la mejor forma de cuidar la salud anticipándose a la enfermedad y evitar las condiciones que la generan. Una de las acciones más importantes de prevención, debe estar dirigida a reducir el sobrepeso, la obesidad y la diabetes; sin embargo, no se observa como prioridad de políticas públicas sanitarias, el tema de salud alimentaria.

Fue María de Lourdes Paz Reyes, Diputada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en el Congreso de la Ciudad de México, quien propuso modificaciones a la Ley de Establecimientos Mercantiles del Distrito Federal para que se prohíba la venta de cerveza refrigerada o en condiciones diferentes a la temperatura ambiente, con el objetivo de desalentar su ingesta en ese momento; insistió en su propuesta de que la cerveza y bebidas con cantidades de alcohol menor a siete por ciento, se vendan “al tiempo” en las tiendas y “chelerías” para inhibir su consumo ya que lo considera un asunto de salud pública. Con esta propuesta busca garantizar la seguridad, evitar accidentes viales, prevenir el alcoholismo y la violencia contra las mujeres. Que si bien es una propuesta bien intencionada, no combate a fondo lo que busca prevenir. Entre sus prioridades no está (desafortunadamente) combatir los males que tienen enfermo al país y que nos esta matando cada vez mas rápido: Obesidad, Diabetes, Hipertensión, Cardiopatías y demás complicaciones, todo por una cultura de consumo de bebidas (muy) azucaradas. Es el nivel de legisladores que actualmente tenemos.

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.

jueves, 25 de abril de 2019

¿Comió usted mucho?


La diabetes mellitus es un problema de salud creciente, serio y costoso. En estos días de asueto que acabamos de pasar, lo ultimo que nos preocupó fue precisamente la comida, claro, aunque esta no falto, sino que había seguramente en abundancia, pero eso es bueno, ¿o no?. Muchos países en desarrollo han experimentado incremento en la incidencia de diabetes mellitus, sin embargo, la morbilidad en países subdesarrollados ha sido poco estudiada.

La diabetes mellitus tipo 2 afecta a 150 millones de personas en el mundo. La Organización Mundial de Salud calcula que para el año 2025 habrá 299 974 000 personas con diabetes mellitus tipo 2. De la población en Estados Unidos entre 20 y 74 años de edad, 11 % tiene intolerancia a la glucosa y 6 % diabetes mellitus tipo 2. En México, se encontró una prevalencia de diabetes mellitus de 7.2 % en la población general y ocupó el quinto lugar en las causas de muerte y aunque varía de acuerdo a cada estado, en Sonora es el segundo. La diabetes mellitus tipo 2 ocupa el segundo lugar en motivos de demanda de atención en consulta externa de medicina familiar y el primer lugar en consulta de especialidades de segundo nivel, además de ser una de las principales causas de ingreso y egreso hospitalario. La diabetes mellitus tiene complicaciones agudas y tardías, que son motivo frecuente de hospitalización. Dentro de las agudas (inmediatas, que toma por sorpresa) se encuentra la cetoacidosis diabética que ocasiona hospitalización en 13 a 86 de cada 1000 pacientes diabéticos hospitalizados, con una mortalidad en pacientes jóvenes de 2 a 5 %, y 22 % en mayores de 65 años. El estado hiperosmolar es otra complicación, más frecuente en pacientes de edad media o avanzada con diabetes mellitus tipo 2 y tiene un peor pronóstico que la cetoacidosis, con una mortalidad de 15 a 70 %. La hiperglucemia y la hipoglucemia son también causas comunes de hospitalización, con una frecuencia de 66 y 21 %, respectivamente. Así mismo, la diabetes mellitus ocasiona complicaciones crónicas (las mas tardadas, de las que no se da cuenta). Es la principal causa de insuficiencia renal crónica terminal, ceguera, amputación de miembros pélvicos y enfermedad cardiovascular, padecimientos que motivan hospitalizaciones múltiples y de larga estancia intra hospitalaria (muchas veces mas de un mes dentro de un hospital, imagínese). En países en desarrollo y con una prevalencia de la enfermedad similar a la nuestra, de todas las hospitalizaciones son secundarias a diabetes mellitus. La diabetes es una enfermedad que coexiste frecuentemente en pacientes hospitalizados por otras causas. La enfermedad cardiovascular es la patología coexistente más observada. Los pacientes diabéticos tienen estancias intrahospitalarias más prolongadas y su tasa de mortalidad intrahospitalaria en países en desarrollo es hasta de 27%. Los gastos médicos para el tratamiento de las complicaciones crónicas de la diabetes están bien documentados, por ejemplo: en Finlandia, los pacientes diabéticos requieren 1.5 millones días de hospitalizaciones por año y 5.8 % del presupuesto total de salud es utilizado para el cuidado del paciente diabético, tres veces mayor que el presupuesto empleado en población no diabética. Conocer cuáles son las principales causas y factores de riesgo de hospitalización es importante, ya que algunos pueden ser modificables y ocasionar reducción en las admisiones de los diabéticos y, por lo tanto, una disminución considerable de los costos. Las enfermedades cardiovasculares y las cifras no controladas de glucosa han sido reportadas como las principales causas de admisión ¿motivos? El paciente olvida que es diabético y come como si no tuviera la enfermedad. Las infecciones son también una causa frecuente de hospitalización. En diversos hospitales los pacientes con pie diabético se hospitalizan por un tiempo bastante largo.

Los factores asociados  a mortalidad son edad, glucemia en ayunas, hipertensión y pérdida de proteínas en orina, es decir: orina muy espumosa. La mortalidad registrada es principalmente por complicaciones cardiovasculares. La prevalencia de diabetes mellitus en México ha sido reportada de 6 % en personas entre los 30 y 64 años; es la quinta causa de muerte y la tercera en población mayor de 45 años. En los estados fronterizos con Estados Unidos, la diabetes mellitus es la segunda causa de mortalidad, incluyendo Sonora, course. Los costos anuales por diabetes en México ascienden a 1.5 millones de dólares destinados a control metabólico y 85 millones por el uso de servicios de salud, lo cual equivale a tres cuartas partes del presupuesto del gobierno destinado a salud, y para este año, fue recortado por desgracia para estos pacientes. Es necesario continuar con el desarrollo de programas apropiados de cuidado ambulatorio, control metabólico y difusión de la enfermedad con el objeto de disminuir la admisión hospitalaria y los gastos en salud. Pero la pregunta del día es: ¿Comió usted mucho?

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.



lunes, 15 de abril de 2019

Un plan….sin plan.


La semana pasada, el presidente Obrador dio a conocer el proyecto con el que se propone garantizar (sic) la atención médica a 60 millones de mexicanos. Con esto se dio a conocer lo que será el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, algo así como su predecesor, el Seguro Popular. Esto con el objetivo de ofrecer atención a las personas que no cuentan con un seguro médico y así garantizar el derecho a la salud “hazaña de la cuarta transformación”, señaló en un tuit. Pero ¿Cómo?...La realidad es que aquí tampoco hay plan.

Durante la conmemoración del Día Mundial de la Salud, consideró que su administración recibió un sistema sanitario más deficiente y corrompido que el sector educativo (entonces ¿Por qué esta libre la Mtra. Gordillo? Ironías de 4ta). El acto enmarcó la presentación del Informe de la Comisión de Alto Nivel “Salud Universal en el Siglo 21”, donde el jefe del Ejecutivo recordó el escándalo por presuntos actos de corrupción y favoritismo en la adquisición de medicamentos con las que se benefició a unas empresas que ya no participarán en procesos de licitación. México fue elegido como país sede para la emisión del mencionado informe, por lo que el acto celebrado en Palacio Nacional, concentró personalidades de diplomacia sanitaria. Al evento asistió la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, quien en su intervención sostuvo que el derecho a la salud es el pilar en el que se basa el desarrollo de todo país. En su intervención, el secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), Néstor Méndez, expuso que alrededor de 186 millones de personas carecen de servicios médicos y de salud en el continente, lo que se traduce en que, cuatro de cada diez hogares viven en condiciones de precariedad. En tanto, la directora para las Américas, de la Organización Mundial de la Salud, Carissa F. Etienne, consideró que la falta de acceso a los servicios de salud es tan inaceptable como la violencia, y asesinatos. Etienne, quien además preside la Organización Panamericana de la Salud, llamó la atención a los contenidos del Informe de la Comisión de Alto Nivel, pues en este se establecen las bases para conseguir una cobertura universal de la salud hacia el año 2030. En el acto, el mandatario informó también que el nuevo instituto absorberá los servicios que ofrece el IMSS Bienestar y que el conocido Seguro Popular, desaparecerá. Con la creación del mismo se tiene previsto universalizar la atención médica y hospitalaria y, así, garantizar la atención para cerca de 60 millones de mexicanos…¿Cómo? ¿Eso no existe ya? ¿Cómo se ofrecerán esos servicios? “Vamos a reestructurar todo el Sistema de Salud, vamos a crear un Instituto Nacional de Salud para el Bienestar que se va a ocupar de la atención de quienes no tienen posibilidades de contar con un seguro, para la población no asegurada”. Aunque todavía no se tienen afinados los detalles jurídicos que permitan asegurar si el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar será un órgano centralizado o descentralizado. Quizá no han leído la Ley General de Salud donde establece todo lo dicho en el evento, que en pocas palabras es: Seguro Popular.

Desde el pasado 28 de diciembre el presidente indicó que todos los servicios de salud serán federalizados, aunque no de inmediato, sino en un lapso de dos años. “Se trata de “mejorar el sistema de Salud Pública, primero en ocho estados. Desde luego es un plan general que incluye a las 32 entidades del país. Es decir, es para todo México el mejorar el sistema de Salud pública, pero lo haremos paulatinamente, para hacerlo bien”; Cada seis meses serán incorporados al nuevo sistema otros ocho estados. No sustituirá por el momento al Seguro Popular, ambos trabajarán en paralelo y con el tiempo se verá cuál de los dos permanece. A la cabeza de este nuevo instituto estará el doctor Juan Antonio Ferrer Aguilar, coordinador del Proceso de Federalización en los estados firmantes del Acuerdo con la Secretaría de Salud. Que por cierto ya no son ocho, sino 13 las entidades que se han sumado. Así, en 24 meses se contempla que todo el país esté bajo el nuevo esquema de salud pública. Por cierto, mientras no se implemente dicho esquema, quienes tienen seguro popular van a seguir gozando de ese programa. Durante la presentación del Informe de la Comisión de Alto Nivel Salud Universal en el siglo XXI: 40 años de Alma-Ata, mencionó que en los últimos tiempos se retrocedió porque, al igual que en la educación, dijo que “las recetas que han ordenado aplicar en nuestros países. Ya no vamos a seguir esa agenda, vamos a tener nuestra propia agenda, nuestro propio modelo de desarrollo a partir de nuestra realidad”. La única realidad es que no hay un plan, no existen los: “¿Cómo?”; valla, en ninguna dependencia hemos visto o encontrado algún plan (nacional) ¿Entonces?


Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.


lunes, 1 de abril de 2019

El Tamiz Neonatal.


No todas las enfermedades se manifiestan desde el nacimiento. Muchos padecimientos cursan con un periodo asintomático, mismo que puede durar desde días hasta décadas. En ésta etapa, los padres del recién nacido, aparentemente sano, desconocen que su hijo podría padecer una enfermedad que puede causar desde retraso mental, hasta la muerte. En días pasados comenzó a circular en redes oficios dirigidos a estados como: San Luis, Baja California, Edo. De México y Sonora, donde se suspendía el apoyo para la prueba de tamiz neonatal, una acción gravísima, por parte de las autoridades que hablan de “prevención”.

Se han descrito más de 300 enfermedades metabólicas congénitas identificadas como errores del metabolismo. Aunque los errores del metabolismo son infrecuentes a nivel individual, su incidencia colectiva no lo es. Estas enfermedades son causadas por mutaciones genéticas que dan origen a disfunciones. Los programas de tamiz neonatal constituyen una prioridad dentro de la atención en problemas de salud pública ya que, desde hace más de cuatro décadas, el tamizaje ha demostrado ser un procedimiento eficaz en un gran número de países desarrollados.  El tamiz metabólico se implementó en México 1973 como un programa piloto para la detección de fenilcetonuria, homocistinuria, enfermedad de jarabe de maple y tirosinemia, tres años más tarde en 1976 se introdujo la detección del hipotiroidismo congénito. En 1996 se convirtió en una estrategia de salud pública, desde entonces ha enfrentado retos y conseguido avances. La obligatoriedad de la prevención del retraso mental por hipotiroidismo congénito quedó establecida en 1988 tras la publicación de la Norma Técnica 321 en el Diario Oficial de la Federación. La ampliación del panel de detección de enfermedades en el tamiz neonatal de la Secretaría de Salud inició en 2011, tras un análisis de factibilidad, se incorporaron la hiperplasia suprarrenal congénita, fenilcetonuria y galactosemia. Posteriormente, en 2015 se implementó un proyecto para evaluar la incorporación de la detección de fibrosis quística, que se incluyó de manera definitiva un año después y en 2017 se sumó la detección de la deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, por lo que actualmente el tamiz metabólico detecta seis enfermedades, es gratuito, obligatorio y cuenta con elementos normativos que aseguran su consolidación como una estrategia de salud pública. Desde el punto de vista jurídico, se debe considerar lo siguiente: Toda persona tiene derecho a la información sobre los riesgos genéticos y opciones disponibles para enfrentarlos; Toda persona tiene derecho a la atención médica, preventiva o curativa, relacionada con las enfermedades de tipo genético. La ética médica es una parte integral de la práctica médica. Los principios generales son bien conocidos: autónomo (derecho a elegir), beneficioso (hacer el bien), no maléfico (no hacer daño), y justo (ser imparcial y equitativo). En el tamiz neonatal estos principios deben ser aplicados cuidadosamente, ya que se trata de una forma de medicina preventiva. El objetivo del tamiz neonatal es prevenir el retardo físico, el retraso mental o la muerte en los niños afectados. Los beneficios y desventajas incluyen implicaciones económicas y el que todas las pruebas requieren un procesamiento cuidadoso.

En la actualidad, el tamiz neonatal no puede ser considerado sólo una prueba aislada, es necesario enfocarlo como un programa que incluye la detección de la enfermedad, la localización inmediata del recién nacido, la confirmación del resultado, el control del tratamiento y el seguimiento de la evolución de los niños en su desarrollo físico y psicomotor. Esta labor sólo puede ser realizada por un equipo multidisciplinario de salud, integrado por neonatólogos, genetistas, endocrinólogos, enfermeras, químicos y trabajadores sociales, todos con funciones bien definidas, debidamente coordinados, en una labor común para evitar que un niño afectado por alguna de estas enfermedades no sea diagnosticado oportunamente. No obstante, debido a la complejidad del Sistema de Salud, cada institución posee recursos propios y lineamientos para su utilización, por lo que existe una gran variabilidad entre los programas de tamiz de las diferentes instituciones. De 2012 a 2018 se tamizaron más de 5.7 millones de recién nacidos para hipotiroidismo congénito. La posibilidad de influir positivamente en la calidad de vida de estos niños y niñas representa un gran logro para el programa porque, por ejemplo, solo para hipotiroidismo congénito fue posible prevenir la discapacidad en 2 781 recién nacidos de todo el país y, al menos, 219 niños y niñas afectados con fenilcetonuria tuvieron el acceso a un tratamiento oportuno y pudo evitarse una discapacidad.

 Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.

lunes, 25 de marzo de 2019

Los antivacunas.


Las vacunas son una de las historias de éxito más grandes en salud pública. Su uso rutinario en todo el mundo ha erradicado la viruela, casi terminado con la poliomielitis y reducido los brotes de sarampión, tosferina y otras enfermedades a mínimos históricos. Además, las vacunas son nuestra mejor defensa contra enfermedades infecciosas, especialmente en las regiones endémicas. En los pacientes con inmunodeficiencias, las vacunas podrían desempeñar un papel importante en la prevención de infecciones causadas por enfermedades prevenibles por vacunación. Sin embargo, la decisión de inmunizar o no a dichos pacientes ha causado controversa por conspiranoicos que dicen que causan daño y no su verdadero propósito: protegernos de enfermedades.

Desde la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se emitió una alerta porque 11 países de la región han registrado casos de sarampión. En 2016 la OPS había declarado libre de sarampión a la región. Es decir, si está presente en otros sectores del mundo, el virus se importa. Pero Estados Unidos no es el único país que se enfrenta a quienes se oponen a las vacunas: a pesar de que existe una vacuna ampliamente disponible, el sarampión provocó 110,000 muertes en todo el mundo en 2017, principalmente, de niños de menos de cinco años. En todo el mundo, partidos de derecha difunden propaganda antivacunas, y ciertos grupos religiosos, junto con sistemas inadecuados de atención a la salud, no hacen más que complicar el problema. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho que la reticencia a la vacunación es una de las mayores amenazas para la salud en 2019. La propagación de las ideas antivacunas están teniendo consecuencias evidentes en la población mundial. El brote de sarampión -un virus que se daba por dominado y casi enterrado hace algunos años- ha cobrado 37 víctimas en Europa y en Latinoamérica ya está presente en 11 países. Los especialistas señalan que urge una campaña que ayude a desmitificar rumores como que, por ejemplo, las vacunas provocan autismo. El levantamiento de movimientos de este tipo, que dicen oponerse a la cosmovisión que impone a la medicina tradicional como la única alternativa de salud, ha dado pie a la propagación de enfermedades que se creían enterradas. En un estudio publicado en 2016 por la revista EBioMedicine se reveló que 41 por ciento de los encuestados franceses no pensaban que las vacunas fueran seguras, un índice mucho más alto que el promedio mundial de tan solo 12 por ciento. Sin embargo, los políticos reaccionarios han explotado la propaganda antivacunas. “Sabemos muy poco sobre las consecuencias a largo plazo de las vacunaciones múltiples, que llenan los bolsillos de los laboratorios médicos”, tuiteó en 2017 Marine Le Pen, líder del partido Agrupación Nacional. En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) emitieron en 2018 una Alerta de Nivel 1, en la que advertían a los viajeros estadounidenses que debían asegurarse de estar vacunados contra el sarampión antes de viajar a Francia.

La vacunas no solo son para la edad escolar en los niños, también hay vacunas que se deben administrar en la edad adulta para proteger al individuo de ciertas enfermedades infecciosas que pueden poner en riesgo su vida. Existen además algunas condiciones especiales que hacen a la persona más o menos susceptible de contraer ciertas enfermedades infecciosas; tales condiciones incluyen el embarazo, ser trabajadores de la salud, los estados de inmunidad deprimida, como la infección por el virus de inmunodeficiencia humana y el cáncer. Otra condición que hace a la persona más susceptible es viajar a lugares inhóspitos donde el individuo está en mayor riesgo de contraer ciertas enfermedades infecciosas que son endémicas en esos lugares como la selva tropical, las sabanas de África o las regiones rurales y lluviosas del Sureste de Asia. El avance en las comunicaciones y los efectos de la globalización permiten que un individuo se desplace de un lugar a otro en pocas horas y se encuentre prácticamente al otro lado del mundo. El problema de los anti vacunas son ya, un problema de salud pública.

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.

martes, 19 de marzo de 2019

¿Tomar o no tomar la medicina?


La falta de adhesión del paciente a los medicamentos recetados plantea un reto importante a la comunidad global de la salud, por lo que se ha convertido en un tema de gran interés y objeto de gran cantidad de estudios; es por ello que desde hace varias décadas, se han llevado a cabo múltiples investigaciones e intervenciones, algunas de manera intensiva, para mejorar la adherencia a los medicamentos, las cuales sólo han mostrado resultados modestos y apenas concluyentes. Una posible explicación a esto es que la falta de adherencia es multifactorial. ¿Por qué el paciente no se toma sus medicamentos? ¿Por qué no se siguen las indicaciones?

Según un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la falta de adherencia es un “problema mundial de gran magnitud”, ya que, a pesar de que la medicina ha avanzado de manera sorprendente en las últimas décadas, otorgando cada vez mayor conocimiento de las enfermedades y con ello la existencia de numerosos tratamientos médicos sumamente eficaces, la incidencia y prevalencia de muchos padecimientos continúa siendo alta y su tratamiento muestra una menor efectividad a la esperada, como resultado de que las tasas de adherencia a la medicación continúan siendo bajas, y no se han observado cambios significativos a través del tiempo. Gracias a los avances en el campo de la medicina en los últimos años, se han logrado crear medicamentos altamente efectivos y de fácil administración para atacar las enfermedades con mayor prevalencia y las que presentan un mayor índice de morbimortalidad como es la hipertensión; de forma paradójica, estos avances en herramientas diagnósticas y a nivel farmacológico han logrado controlar las cifras de presión arterial en los pacientes hipertensos, pero no han logrado reducir exitosamente la mortalidad cardiovascular siendo la baja adherencia y/o la falta de persistencia al tratamiento prescrito uno de los principales factores que contribuyen a la falta de control de la enfermedad, es decir: ¡por que no se toman las medicinas! Situaciones similares ocurren en la mayoría de las enfermedades crónicas, por lo que resulta evidente que mejorar la adherencia puede tener un mayor impacto en la salud de la población que cualquier otra mejora específica en los tratamientos médicos.

Por lo anterior, podemos ver que el incumplimiento del tratamiento es la principal causa de que no se obtengan todos los beneficios que los medicamentos pueden proporcionar a los pacientes, lo que convierte a la adherencia terapéutica en uno de los aspectos fundamentales para el manejo de las enfermedades como la diabetes, hipertensión, dislipidemia y falla cardiaca, así como el resto de las enfermedades crónicas. Resulta sorprendente que, a pesar de que actualmente es sumamente conocida la baja adherencia terapéutica, en la práctica clínica diaria seguimos sin integrar este hecho como la primera causa de fracaso terapéutico, recurriendo frecuentemente a la intensificación de tratamientos o pruebas innecesarias que pueden poner en riesgo al paciente. Se estima que cada cuatro segundos ocurre un evento coronario y cada cinco segundos un evento vascular cerebral en el país, siendo la hipertensión el factor de riesgo más común en estos padecimientos. Lo anterior convierte a la hipertensión arterial en una de las prioridades de salud en la nación, siendo una de las principales acciones para lograr su prevención el fortalecimiento de la adherencia al tratamiento. A pesar de los esfuerzos para lograr este objetivo, se estima que sólo el 60% de los pacientes con padecimientos cardiovasculares se adhieren a su tratamiento. En el caso de la mayoría de las enfermedades crónicas, existe un grupo de factores de riesgo conocidos, prevenibles y modificables, y se requiere que los pacientes entiendan el impacto de dichos factores en su enfermedad, así como la convicción personal de incorporar hábitos permanentes en su nuevo estilo de vida saludable, todo esto traducido en un compromiso responsable con la enfermedad. Dice una frase anónima: “Si la falta de adherencia a la medicación fuera una enfermedad, estaríamos ante una epidemia mundial”. La adhesión al tratamiento es una conducta de salud clave en las personas que padecen enfermedades crónicas, por lo que aumentar la efectividad de las intervenciones de adherencia terapéutica quizá tenga una repercusión mucho mayor sobre la salud de la población que cualquier mejora específica en los tratamientos médicos.
Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.

lunes, 11 de marzo de 2019

Con las mujeres No.


En años recientes, la violencia intrafamiliar ha ganado un mayor reconocimiento en el discurso político como problema de salud pública. Sin embargo, por largo tiempo se ha ocultado debido a que se vive como un problema privado, con frecuencia vergonzante, pero al mismo tiempo como parte de la “normalidad” de las relaciones conyugales. El supuesto de partida es que esta visión, según la cual la violencia de pareja es algo difícil de aceptar pero “normal”, es compartida por la mayor parte de los servidores públicos encargados de dar atención al problema. Esto resulta ser un círculo vicioso de ocultamiento-normalización y reproducción de la cultura que da sustento a la violencia que es probablemente, una de las principales razones por las cuales la violencia de pareja no ha sido percibida ni atendida de manera adecuada en los servicios encargados de dar atención.

Dada su particular ubicación, los prestadores de salud son actores clave en el proceso de prevención, detección, atención y seguimiento de los problemas originados en la violencia intrafamiliar. Empero, este sector no ha respondido de manera efectiva, como se informa también en otras partes del mundo. En un estudio entre médicos de primer nivel de atención en Estados Unidos, se encontraron, como barreras para una adecuada atención a la violencia, la identificación cercana con las pacientes, el miedo a ofender, la falta de entrenamiento y la falta de tiempo, que bien aplicarían en nuestro país también. Otros estudios han mostrado que, dado que el personal de salud es producto de la misma tradición cultural, no necesariamente juzga de manera negativa las actitudes que dan soporte al abuso contra la mujer. La actitud de los profesionales de la salud hacia la violencia puede ser potencialmente perjudicial, y esto se ha observado en mujeres que señalan haber sido doblemente victimizadas: por parte del abusador, y también por parte del personal de salud que las responsabiliza del maltrato sufrido. Los factores que contribuyen a generar esta dificultad de percepción y atención de la violencia son de diversa índole y abarcan varios niveles. Entre los primeros, se ubican los factores de tipo personal que se ponen en juego en la interacción entre los agentes involucrados, que en este caso son el personal de los servicios y las usuarias de los mismos. Entre los factores macrosociales, los más prominentes son los aspectos culturales y sociales derivados del sistema de sexo-género dominante y de las representaciones sociales a él vinculadas, se ha llamado la atención sobre el hecho de que los profesionales de salud son, ante todo, personas y que como tales, comparten los mismo valores culturales y a veces viven los mismos niveles de violencia que aquellas pacientes a quienes deben tratar y dar apoyo, y finalmente, los factores de tipo político e institucional relacionados con la manera en que el problema es definido en el espacio público y tratado en el proceso del diseño de programas y políticas.

La investigación acerca de la violencia en contra de la mujer en México es muy reciente. Sus inicios se remontan a principios de la década de los noventa, cuando se realizaron los primeros estudios de prevalencia, sobre todo de violencia de pareja. Pese a que existen más estudios sobre la violencia contra la mujer en la relación de pareja, en México también se han realizado investigaciones que documentan la prevalencia, características e impactos de otras expresiones de la violencia en contra las mujeres, entre las que destacan la violación, el abuso sexual en la infancia y el maltrato infantil. Asimismo, los esfuerzos deben estar dirigidos a transformar elementos que, dentro y fuera de las instituciones de salud, evitan que el problema de la violencia de pareja pueda ser afrontado de forma adecuada. Las estrategias de intervención para involucrar más al sector salud y a otros en este problema deben tener en cuenta a este grupo en particular, que al detentar posiciones de poder desalienta a los prestadores más dispuestos a atender los casos de violencia de manera eficaz. Es decir, para atacar al mismo tiempo tanto la negación de unos como la impotencia de otros frente a la violencia, es clave no sólo intervenir en el imaginario de los cuadros directivos, sino también fomentar el diálogo entre profesionales de distinta formación al interior de las unidades de atención, y crear canales de cooperación intersectorial que alienten y permitan dar cauce a la buena disposición de muchos prestadores, sin dejar de tener una política integral de capacitación y difusión de la normatividad oficial dirigida a todo el personal de salud. Por suerte, los refugios para mujeres maltratadas continuarán, pero con el reforzamiento de la rectoría del Estado, sostuvo el presidente Obrador y que no se iba a dejar sin protección; bien. 

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.