lunes, 22 de julio de 2019

Los accidentes y su impacto.


Los eventos que producen lesiones no suelen ser aleatorios o inevitables. Por esta razón, en algunos círculos se ha empezado a evitar el uso del término “accidente”. Hay quien piensa, sin embargo, que se trata de un concepto comprendido por el grueso de la población y por esta razón debería seguir siendo utilizado en tanto que ayuda a resaltar su importancia en términos de salud pública. Otro problema asociado al uso de esta expresión es la amplia gama de eventos que incluye este término: desde choques vehiculares y atropellamientos hasta lesiones por terremotos. La constante es la presencia de una lesión física ocasionada por una causa externa en un evento que se supone no fue intencional.

En México, una de cada 10 muertes se atribuye a accidentes, que se concentran de manera muy destacada en los individuos en edad productiva. Según datos de la Encuesta Nacional de Salud, cada año más de dos millones de personas mayores de 18 años de edad sufren lesiones a consecuencia de eventos no intencionales, principalmente caídas y accidentes de tránsito. Con el fin de resaltar la importancia de los accidentes vehiculares en la salud poblacional, cabe mencionar que 10% del total de lesiones no intencionales ocurren en la aparente seguridad de los hogares  y mayormente ¡en vacaciones!. Estimaciones publicadas por la Organización Mundial de la Salud muestran que las lesiones ocasionadas por accidentes de tránsito ocupan la novena posición entre las causas de vida saludable perdida y se estima que para el año 2020 ocuparán el tercer lugar. En México los accidentes de tránsito son una importante causa de mortalidad general, y las posiciones 1 y 2 entre las principales causas de muerte en los hombres y mujeres entre 15 y 39 años de edad. En el país existe una tendencia estable en la mortalidad por accidentes vehiculares, pero en Aguascalientes, Zacatecas y Veracruz la mortalidad se ha incrementado a un ritmo superior a 5% anual los últimos cinco años. No existen muchas causas de mortalidad que hayan tenido un incremento tan acelerado como éste en los últimos años. Sin embargo, la mortalidad es sólo una de las facetas del problema. A escala internacional se estima que por cada muerte relacionada con accidentes de tráfico hay 50 individuos con lesiones de diversa magnitud. En México la relación es mucho más estrecha: una muerte por siete lesiones, lo que nos habla de una altísima letalidad de estos eventos en nuestro contexto. La atención oportuna y algunas medidas regulares de prevención pueden reducir la letalidad de los accidentes de tráfico, pero frecuentemente no evitan las secuelas discapacitantes a mediano y largo plazo. El impacto de estas secuelas en el desarrollo personal, familiar y económico apenas comienza a ser vislumbrado. En muchos países se ha documentado una reducción importante de la letalidad de los accidentes vehiculares con medidas tan sencillas como la obligatoriedad del uso del cinturón de seguridad; el uso de casco entre los motociclistas; la prohibición de que los niños viajen en los asientos delanteros de los automóviles; la reducción de los límites de velocidad permitida; el control del consumo de alcohol entre los automovilistas, y el uso de luces aun durante el día. No es necesario ser un especialista en psicología social para darse cuenta que el éxito pleno de estas medidas requiere de difíciles cambios conductuales.

En el corto plazo se requiere de legislaciones enérgicas y de mecanismos que en verdad estimulen el cumplimiento de las normas. ¿Cómo se logrará esto? Con una adecuación legislativa y del marco jurídico; contando con recursos técnicos (policía y tecnología), que nos permitan mantener una vigilancia para el control y la supervisión del cumplimiento de las normas que se emiten fomentando valores cívicos con la educación y para concientización de los ciudadanos la cultura del autocuidado; mejorando atención a víctimas, atención pre hospitalaria, ampliando programas de prevención sobre el consumo de alcohol en jovenes y estimulando la participación ciudadana para una colaboración multisectorial, ¿se podrá? Veremos.

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.

lunes, 8 de julio de 2019

Los Cuidados Paliativos.


Vivimos en una sociedad poco reflexiva que vive ansiosamente el momento presente, que evita pensar en lo que contraría y busca lo placentero como fin y como sentido de todo. Lo que se desvíe del bienestar se ve como un suceso amenazante y frustrante. Hay que buscar ante todo mantener y elevar la calidad de vida, que se ha convertido en la referencia del individuo, con respecto a su sistema de valores. Es más feliz y pleno quien tiene mayor calidad de vida, o ¿no?.

La enfermedad, el sufrimiento, el fracaso, las decepciones son, junto con la amenaza de muerte, señales claras de un periodo sin sentido, gris, obscuro, temible, que atraviesa alguien en la vida. El enterarse de un diagnóstico terminal es habitualmente causa de una fuerte crisis provocada por un vivir superficial y con poca o nula reflexión. Nadie parece estar preparado para recibir la noticia de que va a morir. Casi nunca estamos preparados para dar ni para recibir esta noticia: ese momento en que se comunica la cercanía de la muerte es visto como un enfrentamiento brutal entre lo que se ha vivido y lo que se esperaba vivir. Una enfermedad terminal no tiene por qué ser un drama ni para la familia ni para el paciente. En efecto, se trata de enfrentar una situación única y desconocida, pero no desgarradora. Tanto los médicos como las enfermeras y, en su caso, los tanatólogos y las trabajadoras sociales han de adquirir la perspectiva antropológica adecuada. Darse cuenta que es un evento de especial trascendencia en la vida, donde deben utilizarse todos los recursos físicos y espirituales, los valores y principios con que cuenta la persona humana para afrontar el desenlace, sea propio o ajeno, con calma y tranquilidad, como quien atraviesa un puente hacia un lugar donde encontrará lo que ha sabido construir en su vida. En días pasados, con 109 votos y por unanimidad el Senado aprobó una reforma al párrafo cuatro del articulo cuarto de la Constitución para incorporar los cuidados paliativos ante enfermedades en situación terminal, cabe señalar que la iniciativa no es lo mismo que suicidio asistido o eutanasia ya que (de acuerdo a la Constitución) “tienen como base principal evitar el sufrimiento en razón de los cuidados, mas no acabar con la vida”. ¿Cómo, no había ya? ¿Un tema tan importante sin legislar? El 5 de enero del 2009 en el DOF se modifica la Ley General de Salud en todas las secciones correspondientes para agregar el título octavo bis sobre los Cuidados Paliativos a los Enfermos en Situación Terminal. En esta sección histórica se abordan temas tendientes a evitar el sufrimiento en el enfermo terminal, se establecen los límites del tratamiento curativo y paliativo, se aborda el control del dolor y atención de aspectos psicosociales, entre otros. De igual forma, se reforma el artículo 184, agregando el 184 bis, el cual hace referencia a los cuidados paliativos y las voluntades anticipadas; y se adiciona el artículo 166 bis que contiene la Ley en Materia de Cuidados Paliativos. El 31 de diciembre de 2010, en el DOF, se establece el programa PALIAR; y con ello, la intención de alcanzar el objetivo de dar vida digna a los mexicanos con servicios de salud eficientes y de calidad hasta el final de sus días. El 26 de diciembre de 2014, se publica en el DOF el acuerdo en donde el Consejo de Salubridad General de la Nación declara la obligatoriedad del empleo de esquemas que permiten el manejo integral del enfermo en situación de terminalidad y que requiere cuidados paliativos, en referencia a los medicamentos de uso controlado. Para el 2014, la Norma Oficial Mexicana (NOM 011- SSA3-2014) incluye a los cuidados paliativos en el programa CAUSES de Seguro Popular. En 2016, actualiza la legislación vigente para incluir los cuidados paliativos pediátricos. En enero de 2017, se cambia el artículo 3 fracción XXVII BIS, misma que hace referencia al tratamiento integral del dolor y a su vez, se regula el artículo 32, mismo que habla de las medidas de atención médica paliativa.

Cuando hablamos de costos de cuidados paliativos generalmente pensamos en aquellos gastos que se llevan a cabo dentro de las clínicas de cuidados paliativos en un hospital, pero cuando hablamos de los costos del cuidado en casa debemos contemplar varias variables, como medidas de confort, medicamentos, dieta, cuidadores e inversión temporal, siendo esta última uno de los factores que afectan en forma predominante a la sobrecarga económica de los cuidadores primarios del paciente paliativo pero, poco sabemos respecto de cómo la sobrecarga económica puede afectar a la sobrecarga emocional e incidir al respecto de variables emocionales y psiquiátricas sobre el cuidador y el paciente. El tema ya estaba plasmado en la Constitución, lo publicitado fue mas bien un “refrito”, así que nuestros representantes populares, deben mostrar mayor trabajo  y sobre todo lo “real” para no caer en confusión.

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.


lunes, 1 de julio de 2019

¿Por qué tiembla la canciller alemana?


El temblor es un problema que se presenta comúnmente en la práctica clínica. Dentro de todos los tipos de temblor, el esencial es el más común. El diagnóstico diferencial es importante, ya que el manejo y el pronóstico de cada síndrome es muy distinto. Es fundamental la historia clínica y la exploración física del paciente para orientar el diagnóstico en todos los casos. La canciller alemana, Angela Merkel otra vez volvió a sufrir públicamente este jueves un ataque de temblor severo, nueve días después de un episodio similar junto al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, y a pocas horas de emprender viaje a la ciudad japonesa de Osaka para la cumbre del G-20. Pero ¿Qué pasa con la canciller?

Este segundo ataque de temblores en piernas y manos captado por las cámaras ocurrió en el palacio de Bellevue en Berlín. Merkel asistía en la sede de la Presidencia al nombramiento ante el jefe del Estado, Frank-Walter Steinmeier, de la nueva ministra de Justicia, Christine Lambrecht. En las imágenes de las cadenas alemanas, puede verse cómo la canciller, que el próximo 17 de julio cumplirá 65 años, trata de contener en vano sus temblores. El ataque le dura casi dos minutos. En ese tiempo, que parece interminable, se le ofrece un vaso de agua, que ella rechaza. Tras el primer ataque de temblores que Merkel sufrió públicamente, el pasado día 18, la Cancillería atajó los rumores sobre su estado de salud achacando ese episodio a una falta de hidratación en altas temperaturas. La propia Merkel declaró una hora después de lo ocurrido estar bien. "Me he bebido al menos tres vasos de agua, que parece que me faltaban, ahora me siento de nuevo bien". ¿Cuáles son las posibles causas de estos temblores? Hay distintos problemas médicos, algunos sencillos y otros más graves, que podrían estar detrás de este síntoma. Aunque con las imágenes no se puede establecer un diagnóstico y hay que tener en cuenta que, en función de la edad, las patologías previas de una persona o su condición basal este síntoma puede indicar la existencia de una enfermedad o hasta una alteración sin importancia. Existen muchísimas causas que pueden ocasionar temblores y muchas de ellas se pueden resolver. Los orígenes de este tipo de manifestación, va desde una reacción normal ante un estímulo en el exterior por ejemplo un cambio de temperatura, a una consecuencia derivada de una crisis de ansiedad, incluso infecciones, problemas metabólicos o neurodegenerativos. El Parkinson, una enfermedad progresiva del sistema nervioso que afecta al movimiento, es uno de los trastornos que puede producir temblores en quien lo padece. Sin embargo, las características del temblor que se aprecian en las imágenes no son las típicas del Parkinson ya que esta suele ser más continua y se manifiesta con otros síntomas neurológicos, como la torpeza motora o la lentitud al caminar, que no parece tener la canciller. Hay otros problemas neurológicos, como el temblor esencial o las ataxias, que también producen en quienes lo sufren una sintomatología similar a la de la canciller alemana. Pero no sólo hay que pensar en alteraciones neurológicas, ya que otros problemas, como determinadas alteraciones metabólicas podrían estar detrás, por ejemplo una hipoglucemia o una baja de la tensión arterial pueden producir este tipo de síntomas. También determinadas alteraciones de tiroides pueden manifestarse a través de temblores. Asimismo, también puede tratarse de un "temblor ortostático", un trastorno del movimiento caracterizado por temblores rápidos y específicos, que afectan a las piernas y al tronco mientras se está de pie. Hay que tener en cuenta asimismo la posibilidad de que el temblor se deba a los efectos secundarios de alguna medicina como estrogenos o algunos antidepresivos.

Los médicos alemanes indicaron que no era imposible que los síntomas que tuvo Merkel fueran causados por una falta de fluidos. Desde el punto de vista médico, los temblores en sí mismo no son una cuestión de alarma, y que la falta de hidratación es común en la climatología que hubo. (En Berlín hubo 30º C). Además, el hecho de que la canciller se sintiera mejor después de haber tomado tres vasos de agua, pudo ser una indicación de que fuera un problema circulatorio a corto plazo, dijo el doctor. También descartan que Merkel padezca una enfermedad neurológica como el Parkinson, pues se expresa con unos temblores más débiles. “Su temblor era demasiado fuerte. El temblor del Parkinson, sería mucho más ligero”. Merkel cumplirá 65 años el próximo 17 de julio. Llegó al poder en 2005 y fue reelegida para un cuarto mandato tras las elecciones generales del pasado 2017. ¿Por qué tiembla la canciller? Seguramente de miedo, no es.

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.




lunes, 24 de junio de 2019

El médico en tu casa.


La crisis económica que enfrenta el país ha afectado seriamente a las instituciones de salud, debido al incremento en los costos de los servicios que proporcionan, mismos que están ocasionados principalmente por el aumento en la demanda de los servicios, los cambios en la forma de producción, el tipo de bienes y servicios ofrecidos y el incremento en las ganancias de los proveedores. El aumento de enfermedades de tipo crónico han obligado a modificar modelos de atención establecidos provocando modificaciones en políticas públicas y diseños de programas que se van adaptando de acuerdo a las necesidades de la población.

Instituciones como el Seguro Social, que es la institución de salud mas grande en todo latinoamérica, ha sufrido repercusión financiera debido a la crisis económica y a su vez del incremento de enfermedades crónico-degenerativas en la población, esto hizo evidente la búsqueda de alternativas para mejorar la calidad de vida de los pacientes. En 1990, surge el Programa de atención domiciliaria en el paciente crónico (ADEC); con el objetivo de proporcionar atención médica a través de procedimientos básicos en el domicilio, con la participación activa del paciente y sus familiares, integrándolos tempranamente al autocuidado de su salud y a restablecer sus actividad cotidiana. El programa de ADEC actualmente ATHODO (Atención Hospitalaria Domiciliaria) facilita la optimización de los costos hospitalarios debido a que los hospitales contarían con mayor disponibilidad de camas para sus pacientes. Sin duda un esquema de beneficio para la institución concientizando al paciente que debe cuidar su salud ya que las repercusiones no solo son para el mismo sino para todo el sistema. ¿Qué pasa cuando este programa es copiado por los gobiernos? Se dice que la intención de programas es buena, sin embargo la intención se rompe cuando la manejan por ejemplo, los políticos. En la Ciudad de México, el primer antecedente de un programa de Atención Domiciliaria es el Programa de Visitas Domiciliarias para Adultos Mayores de 70 años, iniciado en el año 2005 por la Secretaría de Salud de la Ciudad de México; dicho programa fue creado inicialmente para complementar la atención integral del adulto mayor, debido a que en un análisis previo, se observó que un gran porcentaje de la población adulta mayor vivía sola y sus posibilidades de traslado a los Centros de Salud eran muy limitadas. El programa consideró la valoración geriátrica y atención médica de los adultos mayores residentes del Distrito Federal, a fin de ofrecer la atención requerida en el propio domicilio del enfermo. La orientación del programa era básicamente preventiva, dirigida a mejorar sus condiciones de vida y prevenir su deterioro y las complicaciones en caso de enfermedad. En agosto del 2007 el programa de visitas domiciliarias dejó de funcionar y posteriormente, surge el Programa de Atención Domiciliaria, como parte del seguimiento a la desigualdad social en el acceso a los servicios de salud, la población objetivo del programa eran pacientes que no contaran con derechohabiencia en alguna Institución de Salud y que además presentaran algún padecimiento o discapacidad que les impida acudir al Centro de Salud más cercano a su domicilio.

El programa ya copiado y utilizado muchas veces con fines políticos, causa opiniones divididas. Mientras que algunos consideran que es uno de los programas más exitosos de los últimos años, otros ponen en duda su verdadera efectividad. Existen quejas por parte de la ciudadanía, quienes reclaman la falta de médicos en los centros de salud, lo cual se debe, en parte, a que el programa saca profesionales de la salud de los centros de salud para ir a domicilios, no hay médicos en todos los turnos, no hay la atención adecuada en los hospitales de la ciudad y en gran parte el desabasto no solo es en las unidades de atención sino que tampoco cuentan con material para realizar algún procedimiento en caso de requerirlo. El programa Médico en tu Casa, fue replicado en once entidades del país: Michoacán, Chihuahua, Tlaxcala, Chiapas, Tabasco, Nuevo León, Quintana Roo, Aguascalientes, Durango, Sinaloa y Coahuila, así como en trece países repartidos en tres continentes. El visionario IMSS, lleva a la práctica el programa, pero cuando alguna administración o ciudad lo replica sin plan y sin reglas, ocasiona daños colaterales que repercuten, siempre, en el propio paciente. ¿Usted cree que sea lo mas adecuado?

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.


lunes, 17 de junio de 2019

La niña con Asperger


Todo comenzó cuando dejó de ir al colegio un día a la semana para protestar contra el gobierno por su accionar contra el calentamiento global. Antes del 20 de agosto de 2018, Greta Thunberg era una niña de 15 años que asistía al colegio, como la mayoría de adolescentes en su país, en la ciudad de Estocolmo. Pero para el verano de ese mismo año, todo cambio. Para ella, fue demasiado, el 20 de agosto de ese mismo año, en vez de ir al colegio como era costumbre, se paró delante del Parlamento sueco y anunció que no iba a regresar hasta que la escucharan. Una consciencia que despertó, en medio de todo el caos a favor del medio ambiente.

Encabeza un llamado urgente por salvar al planeta del cambio climático que nos llevará a la extinción en 20 años, hace huelgas escolares los viernes para generar conciencia de que no tiene caso ir a la escuela si el mundo se va a acabar, y pide que se ponga un alto inmediato a toda emisión de contaminantes. Es candidata al Premio Nobel de la Paz, da Ted Talks, la reciben los del FMI y en el Foro Económico Mundial de Davos y todo esto, con Síndrome de Asperger, una variante de autismo. Los biólogos evolutivos han tratado de explicar la razón por la que la humanidad cae tan fácil en pánico. Con tantito que hagamos memoria o le preguntemos a Google encontramos docenas de ejemplos (fallidos todos) de eventos apocalípticos. Dejemos ahora de lado los mitos religiosos que nos recuerdan que en breve vendrán a juzgar a vivos y muertos y vayamos a temas terrenales. Desde Malthus que dijo que la población iba a crecer más que la generación de alimentos, entonces iba a haber hambruna, pasando por muchos ejemplos más, hay gente que levanta voz de alarma con pretensiones apocalípticas. De fondo lo que esta niña plantea es el fin del sistema liberal de mercado. Ella pide un alto absoluto a las actividades productivas. ¿Es suficiente lo que está haciendo hoy el mundo para reducir el Cambio Climático, sin detener las actividades productivas que nos dan de comer? Esa es una discusión que hay que tener. Armados de datos y de realidades. No es que el efecto humano sobre el medio ambiente sea un mito. Pero los efectos apocalípticos a 20 años desde luego que lo son. E ignorar lo que se está haciendo no ayuda. Cada viernes, Greta Thunberg hace “huelga escolar”. No va a clases y protesta en defensa del medio ambiente. Es la manera que esta chica de 16 años tiene para alzar la voz ante el cambio climático. Por eso, la acaban de nominar al premio Nobel de la Paz. Pero ¿quién esta niña? Greta es una chica tímida, diagnosticada con Asperger, pero se convirtió en luchadora por el cambio climático. A sus 16 años es activista ambiental. Inició protestando a las puertas del Parlamento de Suecia, en agosto de 2018. Lo sigue haciendo cada viernes, desde entonces, con un letrero que dice “huelga estudiantil por el clima”. Su voz ha sido escuchada por millones de jóvenes y su lucha se ha replicado en al menos 100 países. Cada viernes, en muchas escuelas niños y jóvenes protestan en defensa del medio ambiente. Miles de jóvenes, como ella están presionando a los políticos del mundo para que tomen medidas en defensa del medio ambiente. La alerta es por el aumento de la temperatura global a 1.5 grados tomando como referencia los niveles industriales, el reto marcado en el acuerdo climático de París en 2015.

"No quiero que tengas esperanza, quiero que entres en pánico. Quiero que sientas el miedo que siento todos los días y luego quiero que actúes". Es una de sus frases. Ella destaca la hipocresía de los que, bajo el pretexto de la lucha contra el cambio climático, sacan beneficios a sus conferencias; destaca, además, la ceguera de casi todos y denuncia con firmeza el no hacer de los que deben hacer. No se trata solo de evitar el uso de plásticos. Se trata de rechazar toda acción pública o particular que dañe nuestro ecosistema. El mensaje de Greta es claro: Ni hay Planeta B, ni tiempo que perder. Tiene razón.

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.

lunes, 10 de junio de 2019

El impacto de la Diabetes


La diabetes mellitus es un problema de salud creciente, serio y costoso. Muchos países en desarrollo han experimentado incremento en la incidencia de diabetes mellitus, sin embargo, la morbilidad en países subdesarrollados ha sido poco estudiada. La diabetes mellitus tipo 2 afecta a 150 millones de personas en el mundo. La Organización Mundial de Salud calcula que para el año 2025 habrá 299 974 000 personas con diabetes mellitus tipo 2. ¡Imagínense! Impresionante, pero ¿ha pensado que podría ser usted parte de éstas estadísticas?

La diabetes mellitus tipo 2 ocupa el segundo lugar en motivos de demanda de atención en consulta externa de medicina familiar y el primer lugar en consulta de especialidades de segundo nivel, además de ser una de las principales causas de ingreso y egreso hospitalario. La diabetes mellitus tiene complicaciones inmediatas y tardías, que son motivo frecuente de hospitalización. Dentro de las inmediatas, se encuentra la cetoacidosis diabética que ocasiona hospitalización en 13 a 86 de cada 1000 pacientes diabéticos hospitalizados, con una mortalidad en pacientes jóvenes de 2 a 5 %, y 22 % en mayores de 65 años. El estado hiperosmolar es otra complicación, más frecuente en pacientes de edad media o avanzada con diabetes mellitus tipo 2 y tiene un peor pronóstico que la cetoacidosis, con una mortalidad de 15 a 70 %. La hiperglucemia y la hipoglucemia son también causas comunes de hospitalización, con una frecuencia de 66 y 21 %, respectivamente. Así mismo, la diabetes mellitus ocasiona complicaciones crónicas o tardías. Es la principal causa de insuficiencia renal crónica terminal, ceguera, amputación de miembros y enfermedad cardiovascular, padecimientos que motivan hospitalizaciones múltiples y de larga estancia intra hospitalaria. En países en desarrollo y con una prevalencia de la enfermedad similar a la nuestra, de todas las hospitalizaciones son secundarias a diabetes mellitus. La diabetes es una enfermedad que coexiste frecuentemente en pacientes hospitalizados por otras causas. La enfermedad cardiovascular es la enfermedad coexistente más observada. Los pacientes diabéticos tienen estancias intrahospitalarias más prolongadas y su tasa de mortalidad intrahospitalaria en países en desarrollo es hasta de 27%. Los gastos médicos para el tratamiento de las complicaciones crónicas de la diabetes están bien documentados, por ejemplo: en Finlandia, los pacientes diabéticos requieren 1.5 millones en días de hospitalizaciones por año y 5.8 % del presupuesto total de salud es utilizado para el cuidado del paciente diabético, tres veces mayor que el presupuesto empleado en población no diabética. Conocer cuáles son las principales causas y factores de riesgo de hospitalización es importante, ya que algunos pueden ser modificables y ocasionar reducción en las admisiones de los diabéticos y por lo tanto, una disminución considerable de los costos. Las enfermedades cardiovasculares y las cifras no controladas de glucosa han sido reportadas como las principales causas de admisión ¿motivos? El paciente olvida que es diabético y come como si no tuviera la enfermedad. Las infecciones son también una causa frecuente de hospitalización. En diversos hospitales los pacientes con pie diabético se hospitalizan más comúnmente para cirugía y sólo una pequeña parte está a cargo de medicina interna. Los factores asociados  a mortalidad son edad, glucemia en ayunas, hipertensión y pérdida de proteínas en orina, es decir: orina espumosa. La mortalidad registrada es principalmente por complicaciones cardiovasculares.

La prevalencia de diabetes mellitus en México ha sido reportada de 6 % en personas entre los 30 y 64 años; es la quinta causa de muerte y la tercera en población mayor de 45 años. En los estados fronterizos con Estados Unidos, la diabetes mellitus es la segunda causa de mortalidad, incluyendo Sonora, course. Los costos anuales por diabetes en México ascienden a 1.5 millones de dólares destinados a control metabólico y 85 millones por el uso de servicios de salud, lo cual equivale a tres cuartas partes del presupuesto del gobierno destinado a salud. Es necesario continuar con el desarrollo de programas apropiados de cuidado ambulatorio, control metabólico así como la  difusión de la enfermedad con el objeto de disminuir la admisión hospitalaria y los gastos en salud. Un paciente diabético consciente de su enfermedad, es el “medicamento” mas efectivo para su enfermedad.


Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.




lunes, 3 de junio de 2019

La enfermedad del malestar social.


Indagar sobre los acontecimientos sociales experimentados recientemente en Sonora, como el caso de los feminicidios y el brutal golpe a una mujer en un negocio, es remitirnos a una serie de malestares, resultado del ordenamiento social que se expresan de manera enfermiza, sobre todo en este tiempo caracterizado como la modernización tardía donde se normaliza la incertidumbre, la sociedad de riesgo, la sociedad de la decepción, ante el nuevo orden social conocido como globalización; ¿Normalizamos los hechos violentos? ¿la indignación?

Vivimos aterrorizados por la vida cotidiana, por nuestro cuerpo, por el entorno social que se observa violento, por la crisis ambiental, por la indiferencia del Estado ante la demanda de educación, trabajo o mejores condiciones de vida de las mayorías. A todo ello se suma la ola de violencia a nivel global incluso en aquellas ciudades que se denominaban así mismas como “tranquilas”. En la actualidad dicho malestar se agudiza, por un lado, ante los procesos de modernización, es decir, esta compleja trama de experiencias que son a la vez individuales y colectivas, analizadas desde una lógica donde la integración psicosocial de los individuos ante la falta de oportunidades laborales, educativas, de salud y de seguridad, que trae como correlato otras expresiones de violencia derivadas de este malestar ante la exclusión y desigualdad social. Si consideramos que el malestar refiere también una representación colectiva que la sociedad forma acerca de sí misma, diremos entonces, que el malestar en nuestro país se expresa bajo la forma de sufrimiento e incertidumbre ante los miles de muertos en los últimos siete años de guerra contra el narcotráfico, con expresiones inusitadas de violencia. Todo ello ante un Estado ausente y pasivo, ciego y sordo al clamor de la gente; impunidad que acrecienta el riesgo de la población a ser víctimas de desapariciones forzadas y secuestros. Al respecto la Organización Mundial de la Salud  reconoce un aumento de las enfermedades mentales, y entre los factores de riesgo identifica: pobreza extrema, desempleo, trabajo precario, baja instrucción educativa, víctimas de violencia, migración y refugiados, indígenas, mujeres, hombres, niños y ancianos maltratados o abandonados, personas con discapacidad o con enfermedades crónicas como la Diabetes, el VIH-SIDA, entre otras. El malestar que se gesta ante una sociedad con una democracia incipiente, que proclama el Estado de Derecho así como el reconocimiento de los Derechos Humanos, pero donde persisten rasgos autoritarios, corrupción en todos los niveles gubernamentales, el cinismo rapante por parte de los servidores públicos e ineficiencia en la rendición de cuentas y la violación a los derechos de los ciudadanos. Por lo tanto se identifica al malestar como un medio de expresar la indignación de grandes sectores de la población que se sienten abandonados ante la falta de seguridad económica, del no acceso a la educación, al mercado laboral y a los espacios de participación social.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), establece que México ocupa el tercer lugar, en porcentaje de jóvenes desempleados y que no estudian, encontrándonos sólo por debajo de Turquía e Israel. Es necesario buscar nuevas formas de regular los conflictos de intereses, por otros medios que no sean el de la violencia, apostemos pues a que de este sufrimiento surja la capacidad resiliente y empática de la población para lograr reconfigurar, nuevamente, el punto de partida de nuestra condición humana. De ahí la importancia que la medicina mire a las personas no como enfermedades, ni como un conjunto de signos y síntomas, sino como seres humanos que crecen, se desarrollan, se emocionan, sienten y padecen en contextos sociales, mismos que signan su existencia y múltiples modos de andar por la vida. El malestar social es ya un problema de salud pública, y hay que generar una medicina que ayude a combatir este mal, comenzando con nosotros mismos.

Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora.