domingo, 28 de febrero de 2021

Pandemias: Diferencias y similitudes.

 


La mayoría de los libros de historia hablan de los eventos que marcaron a la humanidad, refiriéndose sobre todo a los conflictos en la relación entre los seres humanos. La lucha y el abuso de poder la falta de tolerancia, la envidia y la avaricia se mencionan como los motivos principales que han marcado la evolución del hombre, y entre ellos surgen las enfermedades y conspiraciones.

 

Sólo en algunos textos se hace referencia al papel que han tenido las enfermedades infecciosas en la población. Es probable que sea una forma de minimizar al enemigo invisible, al que siempre consideramos inferior, al que en muchas ocasiones se le ha dado la idea de conspiración. Sin embargo, la presencia de virus, bacterias, hongos y protozoarios como parte de nuestro entorno ambiental es una realidad, y hasta en la película de “La guerra de los mundos” (2005), nos salvan de una invasión extraterrestre. Nuestro país recuerda bien diversas epidemias tales como: Viruela, sarampión, rubeola, por mencionar algunas, pero ¿pandemias? En 1918 surgió una similar a la actual que fue denominada como “Gripe española”, pero ¿Qué tan similar fue la pandemia que surge 100 años después? Normalmente en las gripes los pacientes más vulnerables corresponden a los ancianos y los niños; en la gripe de finales de la segunda década del siglo pasado no ocurrió de esa forma. Las personas que se vieron más gravemente afectadas por la gripe eran jóvenes y fuertes, especialmente entre los 30 y 40 años, y hubo localidades en las que el número de pacientes graves fue mayor. La gripe respetó más a niños y adulos mayores. Sin embargo debido al escaso desarrollo virológico y al análisis casi nulo de su actividad, no se logró establecer la razón de estos hechos. Para 1920 se informaron menos fallecimientos, pero con mayor afectación en niños y ancianos, lo que hizo que este hecho hiciera sospechar una nueva epidemia o una mutación del virus de 1918. En la presente enfermedad respiratoria por el nuevo coronavirus se produce una peor respuesta en pacientes adultos mayores, que se acentúa si presentan comorbilidades como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, el asma bronquial, la cardiopatía isquémica y los tumores malignos, entre otras. Los niños y los pacientes jóvenes transcurren, en muchas ocasiones, asintomáticos, y es excepcional el estado de gravedad; son innumerables los informes realizados que lo demuestran, algunos se refieren a la presencia de determinados receptores en las células con mayor presencia en adultos y a los antecedentes de determinadas infecciones con mayores niveles de anticuerpos contra virus en infantes, entre otras. Aunque en otros países la enfermedad gripal de 1918 afectó igual a hombres que a mujeres, en México hay estudios que refieren un predominio levemente del sexo masculino.

 

En las primeras décadas del siglo XX los informes y las estadísticas sanitarias no eran elaborados y publicados como en la actualidad. Son escasos los datos que se conservan para algunas enfermedades en registros de morbilidad y mortalidad de la época. La modernidad facilita un sinnúmero de información, de estadísticas y de estudios globales, por lo que se conocen exhaustivamente muchos datos de la actual pandemia COVID-19. Por otra parte, el desarrollo de la Medicina y de especialidades como Epidemiología, Virología, Imagenología, Laboratorio Clínico, Terapia Intensiva y Cardiología, entre otras, ha permitido evaluar cada caso en particular. En la gripe de 1918, de manera general, el paciente pasaba la enfermedad en su casa, a pesar de conocer que podía pasar de un estadio banal a un estado de gravedad. Solo había preocupación por el paciente enfermo o con síntomas respiratorios porque se desconocían otras formas de contagio a partir del paciente infectado no enfermo y así se actuó al principio en la actual. En la actual pandemia se conoce la existencia del paciente enfermo y del asintomático, todo paciente detectado como positivo mediante exámenes virológicos es aislado, él y su familia o sus contactos, presente o no síntomas, lo que ha permitido la disminución del contagio. Además de protocolos en primer y segundo nivel de atención para la prevención y disminución del daño, pero ¡ojo! No existe un tratamiento en la actualidad, pero si una evidencia considerable de mejoras del cuadro clínico. Obviamente hubo diferencias entre ellas. La primera trajo los primeros casos en barco y la segunda por vía aérea. La de 1918 resultó ser más grave en pacientes jóvenes y la de 2020 en pacientes ancianos. En la primera solo se atendió a los enfermos sintomáticos, en esta se conoce de estos y de los asintomáticos, lo que permitió disminuir el número de contagiados. En la de 1918 el gen fue completado casi 90 años después y en la actual pandemia se requirió menos de un mes para conocer el agente causal. Diferencias y similitudes.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.

 

 

 

domingo, 21 de febrero de 2021

Medio ambiente y salud.

 


Los costos en salud debido a cambios en la calidad ambiental constituye elemento fundamental para el análisis y toma de decisiones a partir de un enfoque sistémico de factores económicos, sociales y ambientales en una región determinada. Sabemos que una región contaminada tiene población enferma, y bajo este contexto entendemos que un ambiente sano, cuenta con una sociedad sana.

 

La salud y el ambiente son componentes que están muy vinculadas entre sí; un cambio desfavorable en la calidad ambiental provocaría mayor incidencia de aquellas enfermedades asociadas a un tipo de contaminación. La salud ambiental constituye una de las preocupaciones fundamentales de la medicina para el siglo XXI ante el incremento del deterioro ambiental en la tierra. Según se plantea en un informe, acerca de los progresos sobre el agua potable y saneamiento, unos 2 500 millones de personas carecen de sistemas de saneamiento mejorados, y según las proyecciones serán 2 400 millones para el 2022. La salud ambiental es aquella parte de las ciencias ambientales que se ocupa de los riesgos y efectos que para la salud humana representan el medio que habita y donde trabaja, los cambios naturales o artificiales que ese lugar manifiesta y la contaminación producida por el mismo hombre a ese medio. Una gran parte de la población mundial vive en áreas en las que los niveles de contaminación ambiental exceden las normas establecidas por la Organización Mundial de la Salud, no obstante, muchas de las enfermedades asociadas a esta contaminación, como los males respiratorios, cardiacos y el cáncer, enfermedades diarreicas agudas y otros tipos de morbilidad, no siempre son tomadas en cuenta en su relación con factores ambientales. Sonora no es una región ajena, conocemos varios ejemplos tales como: El río Sonora, los agroquímicos, el agua “potable”, metales pesados y descarga de aguas negras en las costas. En el mundo ha existido un incremento en los gastos de salud año con año. Las estadísticas muestran un incremento de los gastos de salud con relación al PIB en diferentes regiones del mundo, ello está asociado a la alta incidencia de enfermedades relacionadas con condiciones inadecuadas del suministro de agua, saneamiento y la higiene, lo cual implica un elevado gasto para los países en desarrollo. La compleja interrelación entre determinantes y condicionantes para el desarrollo de la acción integral en salud en los distintos países y regiones, tiene lugar en variados escenarios según el grado de desarrollo socioeconómico y humano alcanzado, la historia, cultura y ambiente natural, la estructura social, la organización y funciones del gobierno y de cada sector en particular. En este contexto, es importante buscar las alternativas de solución para mitigar el efecto de la contaminación sobre la salud humana, requiere de un análisis en el cual estén presentes criterios económicos, sociales y ambientales. La medición económica de la calidad ambiental ha sido abordada, desde diferentes puntos de vista, conceptos como externalidades, derecho de propiedad y eficiencia económica, se han analizado desde el ángulo de la pérdida del bienestar. Se han planteado otros enfoques donde se busca establecer conexiones teóricas entre los sistemas ecológicos y los económicos, integrándose en ellos la relación hombre naturaleza. Existen diferentes criterios y puntos de vista acerca de la valoración económica del impacto sobre el medio ambiente y la salud humana, pues está claro que existe un límite a la misma y, por otra parte, no todo puede ser expresado en términos monetarios, pues existen daños ecológicos que van más allá de una valoración monetaria.

 

Los problemas ambientales muestran la existencia de impactos ambientales sobre los agentes presentes en la economía, lo cual implica un costo externo, que es asumido en un alto grado por el presupuesto del estado. Es decir; si su población se enferma, esto se traduce en una elevación del costo en salud. Por otra parte, la medición económica de estos impactos contribuiría a la fundamentación de inversiones para mitigar o prevenir daños ambientales, integrando en ellas las estrategias de desarrollo económico del país. Existe un conjunto de métodos de valoración económica de cambios en la calidad ambiental desarrollados por la economía ambiental, y que son utilizados en la actualidad en el ámbito internacional para evaluar los impactos ambientales. Estos métodos no compiten entre sí, de ahí que la selección de los mismos dependa de la problemática ambiental estudiada y la característica de la región analizada. Se trata pues, de realizar el análisis económico de los cambios en la calidad ambiental, determinando la verdadera causa de los mismos y teniendo en cuenta el entorno socioeconómico, cuyo resultado contribuiría a elevar la calidad de vida de las actuales y futuras generaciones. ¿Algún candidato contará con propuestas al respecto?

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.

 

Covid19: ¿Cuándo regresar a trabajar?

 


Conforme se reactiva la economía y los trabajadores se reincorporan a sus actividades, los empleadores enfrentan el reto de evitar el riesgo de infección por el SARS-CoV-2. Es el caso de Cinepolis y Cinemex que están por cerrar su salas, lamentablemente.

 

En este contexto, las consideraciones de higiene son particularmente importantes para los trabajadores con mayor riesgo de complicaciones. En México, en las etapas iniciales de la pandemia se pensó un enfoque protector para la población con mayor riesgo, la cual cumple con estas consideraciones: edad >60 años, embarazo, mujeres en periodo de lactancia, diagnóstico de diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal crónica, obesidad, cáncer y condiciones que generen inmunosupresión, entre otras condiciones. Diversos organismos internacionales apoyan esta visión proteccionista; sin embargo, esto podría traer efectos negativos como discriminación hacia los trabajadores y un alto costo para las empresas al no poder reincorporarlos. El Covid-19 es una enfermedad emergente, razón por la que se cuenta con información limitada de los factores de riesgo asociados con complicaciones. La decisión de no incorporar a las personas trabajadoras implica una gran carga salarial para las empresas, riesgo de discriminación y pérdida de empleo. La Organización Internacional del Trabajo refiere que las medidas de confinamiento amenazan con aumentar los niveles de pobreza de los trabajadores. Para ellos, dejar de trabajar o trabajar desde casa no es una opción, pues significa perder sus trabajos, para muchos su único sustento y, en el caso de México, incluso su seguridad social. La lactancia materna es la piedra angular de la nutrición, el desarrollo infantil y la salud materna de lactantes y niños pequeños. No hay evidencia que demuestre efectos negativos en el sistema inmune de la mujer por la lactancia, sin embargo, existe la preocupación sobre si las madres infectadas con SARS-CoV-2 pueden transmitir el virus a sus bebés a través de la lactancia materna, por eso el riesgo es bajo. Algunas de las condiciones tienen evidencia estadística significativa sobre el aumento en el riesgo de enfermedad grave o muerte por Covid-19, como es el caso de los pacientes con adultos mayores, diabéticos e hipertensos, obesidad, EPOC y cáncer. Sin embargo, para algunas otras condiciones, como asma, algunos estados de inmunosupresión, infección por VIH y lactancia, la inclusión en los grupos de riesgo se ha basado más en una respuesta intuitiva que científica, ya que hasta el momento no se ha demostrado que causen un aumento en el riesgo de enfermedad grave o en muerte. Algunas otras condiciones siguen siendo controvertidas como en el caso del embarazo pues gran parte de la evidencia coincide en que el riesgo principal se centra en el tercer trimestre.

 

Ante la alta prevalencia de enfermedades crónico- degenerativas en países con economías emergentes de Latinoamérica, particularmente en México, resulta importante llegar a un equilibrio razonable entre la protección al trabajador más vulnerable y la generación de políticas que ayuden a que las personas portadoras de una condición o enfermedad crónica tengan oportunidad de continuar generando el sustento de su familia. Se han publicado algunas guías de reincorporación como la publicada en la revista Occupational Medicine, la cual sólo especifica que los trabajadores que estén en trabajos remotos deberían regresar gradualmente en el siguiente orden: primero los que no tienen ninguna susceptibilidad y sean menores de 50 años; segundo, aquéllos de entre 50 a 60 años sin enfermedades; posteriormente los mayores de 60 años, igualmente sin enfermedades, y finalmente los trabajadores vulnerables. Aunque la guía especifica que se requiere realizar un seguimiento cercano de los trabajadores vulnerables, no se especifican más pautas. En las guías de retorno al trabajo de la Occupational Safety and Health Administration se indica que durante las fase 1 y 2 de la pandemia, cuando sea factible, se establezcan adaptaciones especiales basadas en necesidades individuales para aquellos trabajadores con mayor riesgo de enfermedad grave o que tengan miembros en el hogar con mayor riesgo de enfermedad grave. No se establece un criterio distinto al ser portador de la enfermedad. Es necesario reflexionar sobre los problemas de justicia social que ya existían y que se ven agravados en esta pandemia: la desigualdad económica y la presencia de un alto índice de enfermedades prevenibles en gran parte de la población.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.

 

 

 

 

domingo, 7 de febrero de 2021

El exceso de mortalidad.

 


Hay muchas personas que padecen enfermedades de tipo crónico, que no han querido ir a los hospitales por temor a contagiarse de SARS-CoV-2 y por desgracia, dejaron avanzar sus enfermedades o no detectaron males que progresaron en sus cuerpos, en el último año, y que lamentablemente hoy están mas graves o que dicha causa terminó con su vida.

 

Según las últimas cifras del Inegi, basadas en certificados de defunción, Registro Civil y médicos forenses, revelan que, de enero a agosto del 2020, año en que inició esta pandemia, se contabilizaron 683 mil 823 defunciones. En total, 184 mil más que en el mismo periodo del año anterior, esto denominado como “exceso de mortalidad”. El escenario clínico de COVID-19 es heterogéneo. De hecho, el espectro de la enfermedad varía desde síntomas leves como fiebre, tos seca y disnea hasta formas moderadas con síndrome de dificultad respiratoria aguda o bien formas, graves y críticas donde se presenta con necesidad de ventilación mecánica, o bien, sepsis y falla orgánica múltiple. Además, también se ha informado un curso asintomático, lo que hace que la contención de la infección sea más difícil. Sin embargo esto aunado a otras causas dieron por resultado al exceso de mortalidad. Las enfermedades del corazón provocaron la muerte de 141 mil 873 personas; covid-19, de 108 mil 658; la diabetes, de 99 mil 733 muertes, y el cáncer mató a 60 mil 421 personas, de enero a agosto del 2020. Seguidos de influenza y enfermedades cerebrovasculares, entre otras. Otro ejemplo de esta situación es la baja asistencia de los pacientes a revisiones periódicas de todas las enfermedades sobre todo los pacientes diabéticos, hipertensos y pacientes con cáncer. Durante esta pandemia, muchos pacientes de cáncer dejaron de acudir a los hospitales por temor a un contagio, pero otro de los problemas fue la reconversión hospitalaria, porque no sabían a dónde acudir, pues sus clínicas y hospitales fueron destinados a la atención de enfermos covid-19, otro de los problemas es la falta de medicamentos y sus quimioterapias, es decir, no solo no hay tratamiento para los niños con cáncer sino para los adultos que padecen también dicha enfermedad y requieren medicamentos especializados que hoy no se encuentran en ninguna parte del país gracias a que el gobierno federal canceló la única farmacéutica que proporcionaba y distribuía dichos medicamentos. Por lo que también contribuyó al exceso de mortalidad. Entre los pacientes infectados con SARS-CoV-2, varias afecciones están relacionadas con una mayor susceptibilidad al virus y una carga elevada de COVID-19. Al día de hoy la evidencia sugiere que la edad avanzada es el predictor más importante para el desenlace fatal. El envejecimiento en sí se ha asociado fuertemente con peores resultados, debido a los cambios en el cuerpo que caracterizan el sistema respiratorio.  Según los datos epidemiológicos actuales, los pacientes adultos mayores infectados con SARS-CoV-2 muestran mayor riesgo de muerte en comparación con los pacientes más jóvenes. Por esta razón debemos ser cautelosos con nuestros adultos mayores, hoy sabemos que gracias a la irresponsabilidad de muchos en meses pasados, hoy muchos seres queridos padecen una enfermedad en su forma mas grave y otros ya no se encuentran con nosotros.

 

Además de una mayor susceptibilidad debido al envejecimiento, los estudios epidemiológicos han revelado diferencias específicas por sexo en la incidencia y mortalidad en humanos después de la infección por SARS-CoV-2. El género masculino ha experimentado mayor mortalidad en comparación con el femenino. Mientras que los hombres y las mujeres tienen la misma susceptibilidad, los pacientes varones pueden ser más propensos a morir. Este deterioro clínico presentado por adultos mayores infectados por coronavirus contribuye al rápido agotamiento de camas para manejo de cuidados intensivos, además de la escasa probabilidad de supervivencia. Por todo lo comentado con anterioridad, se debe asegurar que los cuidados paliativos más efectivos soporten, tanto física como psicológicamente. Y por si fuera poco estos pacientes buscan tardíamente atención médica al inicio de síntomas, lo que es probable que impacte en la mortalidad.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.

 

 

 

domingo, 31 de enero de 2021

Donar vida.

 


La sangre constituye la materia prima esencial para los bancos de sangre, es indiscutible su beneficio en la terapéutica médica, sin embargo, su aplicación no es 100% segura, incluye riesgos infecciosos (virales, bacterianos, parasitarios) y no infecciosos que pueden tener consecuencias graves y hasta mortales. La obtención y disponibilidad de los componentes sanguíneos tienen un alto costo social y financiero, es un recurso prioritario, muchas veces escaso y que requiere por lo tanto una correcta utilización.

 

Las referencias sobre las posibilidades terapéuticas de la sangre humana datan de la antigüedad, desde la época del imperio romano, cuando el hombre ya pensaba que la sangre era esencial para la vida. En 1665, es publicada la primera referencia a una inyección intravenosa en un ser humano como elemento terapéutico y hace 100 años se realizó la primera transfusión en el mundo. Este proceder terapéutico comienza exitosamente después del año 1900, en que fue descubierto un médico austríaco, los grupos sanguíneos del sistema ABO. Cada año en el mundo las transfusiones de sangre y los productos sanguíneos contribuyen a salvar millones de personas, incrementan la esperanza y la calidad de vida de pacientes con enfermedades mortales y apoyan los procedimientos médicos y quirúrgicos complejos; desempeñan un papel fundamental en la atención materno infantil, los desastres naturales y accidentes. La terapia transfusional demanda de sólidos conocimientos para lograr planear y ejecutar un plan de trabajo integral para el logro del bienestar de la persona que lo requiera. El personal que desarrolla su profesión en aspectos relacionados con las transfusiones sanguíneas debe estar en una actualización continua de conocimientos, orientados a desarrollar nuevas técnicas así como medidas de seguridad y normativa vigente. Por otro lado, la aplicación de un protocolo apropiado va a prevenir las serias complicaciones que puedan presentarse en una reacción; dichos protocolos deben estar basados en los principales principios bioéticos. La sangre constituye la materia prima esencial para los bancos de sangre, de ella se obtiene el plasma, glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas, hemoderivados y otros productos biológicos para terapias en la medicina transfusional como ayudantes de la coagulación. Otros productos que obtenemos mediante la transfución sanguínea son: los hemoderivados que se utilizan para prevenir la enfermedad injerto versus huésped en pacientes en riesgo con enfermedades diversas. Actualmente están en marcha intentos para regenerar los eritrocitos y las plaquetas procedentes de diversas fuentes de células madre, incluso celulas “sintéticas”. Sin embargo, la disponibilidad de sangre podría modificarse en años venideros por los efectos del envejecimiento poblacional consonante con la asistencia sanitaria en los hospitales todo esto en dependencia del aumento de la necesidad de sangre y hemoderivados en los servicios y la disminución considerable de las donaciones de sangre. La donación voluntaria es una acción desprendida por el solo hecho de de ayudar a otros a los que no se conoce, no sólo es la más generosa y la más ética, es el pilar de los servicios modernos de donación y transfusión sanguínea, sino también es la más segura, en cuanto a el riesgo de transmitir infecciones, asimismo, los servicios de transfusión asumen el compromiso de definir que cada donación se utiliza con el completo cuidado y de manera racional, eficaz y justificada.

 

La bioseguridad en el laboratorio cuenta con principios de contención, tecnologías y practicas implementadas para prevenir la exposición no intencional a patógenos y toxinas, o la liberación accidental de los mismos por lo que es necesario la implementación de un programa de bioseguridad que sea capaz de trabajar de acuerdo a prácticas prudentes de bioseguridad (buenas prácticas de laboratorio) y prevenir la contaminación ambiental. Con lo cual se evalúan riesgos de la posible ocurrencia de accidentes que se puede prever, implementar estrategias para evitarlo y advertir en gran medida su posibilidad. El uso de la sangre como recurso terapéutico es de alto valor y en concordancia la donación voluntaria y generosa de sangre, lo que vincula al individuo a un evento que traslada a su conducta y actitud hacia el mundo exterior natural, social y hacia sí mismo, es decir a esta sociedad. Actualmente es un problema, se requiere de la ayuda de muchos, requerimos donar sangre para regalar una oportunidad de vida.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.

 

 

 

 

domingo, 24 de enero de 2021

Una bocanada de oxígeno.


 

La saturación y el peregrinar en los hospitales, ha sido un problema que pareciera no preocupar a la población que gusta de seguir actuando como si nada pasara. Sin embargo los lugares con espacio para los enfermos de covid-19, y la angustiante búsqueda de tanques de oxígeno, que están muy escasos, que cuestan horas de fila, de riesgos de contagio y sumas importantes de dinero para cada familia, nos pintan un escenario que puede marcar los primeros meses del año, como los meses más letales de toda la pandemia.

 

Ninguna pandemia a lo largo de la historia de la humanidad fue tan fulminante y de tal magnitud. La rápida expansión de la enfermedad hizo que la Organización Mundial de la Salud, el 30 de enero de 2020, la declarara una emergencia sanitaria de preocupación internacional, basándose en el impacto que el virus podría tener. Desde el 31 de diciembre de 2019 y hasta el 28 de abril de 2020, se han notificado 2 982 688 casos de COVID-19 (de acuerdo con las definiciones de casos aplicadas y las estrategias de prueba en los países afectados), incluidas 210 193 muertes. El exsecretario de Salud, Chertorivski, ha sugerido compras masivas de oxígeno para garantizar la disponibilidad de este insumo, que seguirá siendo indispensable para muchos mexicanos en los próximos meses. Hemos visto como ante la escases del mismo los precios se disparan 5 a 10 veces, hemos visto que ante el déficit comercial, y la poca producción del oxígeno medicinal, los hospitales comienzan a prescindir de este valioso insumo. En la larga espera de que el plan de vacunación deje de ser solo un spot, la rapiña hace de las suyas en el mercado negro del oxígeno, en el plan gubernamental de vacunación con inocultables afanes proselitistas se deja ver la tardanza de la Cofece para probar si Infra, CryoInfra y Praxair incurren en prácticas monopólicas, empresas que en la pandemia, como lo señaló esta semana el diputado Ramírez Cuéllar, han acumulado ganancias por más de mil 777 millones de pesos con la venta de oxígeno al gobierno. El gobierno parece estar mas preocupado por la propaganda electoral que por la salud del mexicano. Por un lado se niega a suspender la llamada “mañanera”  debido a que la ley no se lo permite, pero ¿qué esperábamos con alguien que ya mandó al diablo las instituciones? Por otro lado un burdo pleito contra los órganos autónomos ha generado un encono que nada abona a la situación de emergencia que vive el país. El verdadero problema no es ese sino la salud y la inseguridad que vivimos actualmente y el circulo vicioso que esto genera. Lo vimos la semana pasada con los “siervos de la nación” en donde los funcionaros declaraban estar al pendiente en los hospitales y coordinar brigadas, pero lo único que han estado haciendo es asegurar el control político y asegurar los programas sociales. Pero ese es otro tema. La inseguridad que domina gran parte del país alcanzo al sur del estado la semana pasada, ante la falta de oxígeno disponible para pacientes que se recuperan en su domicilio, un grupo de hombres armados asaltaron a punta de pistola al personal médico de un Hospital, llevándose siete tanques de oxígeno medicinal que se utilizan para pacientes Covid-19. Posteriormente autoridades así como la Guardia Nacional acudió a las instalaciones del mismo para asegurar el nosocomio (ya pa`que, diríamos por aca) curiosamente días después fueron encontrados ya vacíos en un camino de terracería en las afueras de la ciudad. ¿Será el único caso? Lamentablemente no.

 

¿Cómo contradecir el discurso oficial de que hemos carecido de la garantía de servicios de salud de calidad? Hoy estamos comprobando que ni el combate a la corrupción en las compras del sector salud ni las buenas intensiones del Insabi ni la eliminación de los fideicomisos ni el recorte presupuestal a los estados ni la austeridad son garantía de un mejor gobierno. México esta sufriendo de la asfixia por la falta de atención a la salud que se nos prometió y que se nos comparó incluso con países nórdicos. Sufre por la falta de vacunas, acaparadores y todavía donaciones que el ejecutivo hace a países “mas pobres” descuidando incluso a personal de primera línea en su segunda dosis para lograr una mejor inmunidad. El descuido a salud asfixia también a los pacientes oncológicos que todavía sufren la falta de medicamentos y que no han recibido respuesta. Hoy el sistema de salud requiere al igual que muchos, una bocanada de oxígeno. 

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.

 

lunes, 18 de enero de 2021

Las 72 horas que responderán en cinco años.

 


México tiene acuerdos firmados con CanSinoBIO, Pfizer y AstraZeneca. El acuerdo de pre compra con CanSinoBIO es de 35 millones de dosis, a razón de una dosis por paciente. Con Pfizer el acuerdo es de hasta 35.5 millones de dosis a razón de dos dosis por paciente y finalmente el acuerdo de pre compra con AstraZeneca es de 77.4 millones de dosis, también con dos dosis por paciente. Todas ellas contribuirán para que de enero a marzo lleguen a México un millón por mes. En abril, que es cuando inicia la etapa tres, la cifra se espera se dispare a los 12 millones.

 

En el sur de Sonora inició el proceso de vacunación contra SARSCOV2, liderado por la SEDENA y los “siervos de la nación” (¿?) Sinceramente esperaba ver personal de salud como eje rector sin embargo fueron solo operativos y espectadores ante el sistema implementado por el centro del país. En un inicio se dijo que los siervos de la nación, se harían cargo de las “brigadas correcaminos”. Inicia el proceso con personal de salud en general, al menos en el sur y por parte de la Secretaría de Salud, las demás instituciones tendrán su propia logística y dinámica de acuerdo a su funcionalidad.  El proceso inició en nuestro país tras la llegada de 439 mil 725 dosis de Pfizer, las cuales se distribuirán en toda la República Mexicana. Se definió como estrategia que primeramente se vacune a trabajadores del sector salud que están precisamente en hospitales, recibiendo pacientes. Asimismo, se informó que a partir del 12 de enero y hasta el mes de abril, se calcula vacunar a más de 15 millones de adultos mayores, para posteriormente aplicar el biológico a personas menores de 60 años con enfermedades crónicas. Inició un proceso largo con todo y sus bemoles, en esto la senadora Lilly Téllez, una de las voces más críticas del gobierno, ingresó y publicó en su Twitter “En 72 horas me van a responder”, este martes una solicitud de transparencia para que las autoridades mexicanas transparenten el proceso de la compra de vacunas contra el COVID-19. La solicitud incluye 45 cuestionamientos relacionados con la adquisición de las dosis que ha adquirido la actual administración a través de la (Vicepresidencia) Cancillería mexicana, que encabeza Marcelo Ebrard. La petición de la senadora, dirigida al secretario de Salud, se realizó a través de la Plataforma Nacional de Transparencia del INAI. Además, se entregó de forma física a la Secretaría de Salud. Esto, debido a que en días pasados, la Cancillería mexicana reservó información contractual sobre la adquisición de las vacunas. Pero con declaraciones contradictorias, el presidente Obrador había asegurado que su gobierno no iba a “reservar nada” de información sobre la vacuna. En sus declaraciones dijo: “Es transparencia total, absoluta, no tenemos nada que ocultar. A lo mejor es una práctica que venía llevándose a cabo de tiempo atrás, porque hay inercias, pero la instrucción es que se transparente todo lo que hacemos en el gobierno”. Sin embargo, unos minutos después, durante la misma conferencia de prensa, Ebrard contradijo al presidente. La senadora menciona que todos los ciudadanos tienen el derecho a conocer todo lo relacionado con la adquisición de las vacunas, como el precio, quién será el responsable en caso de que no funcione y los protocolos de manejo del antígeno. Tiene razón. En la solicitud de información, que la senadora hizo pública, también pide que se transparente qué dependencia asumirá el gasto para la compra de las vacunas, copia digitalizada de la planeación presupuestal para el mantenimiento de las vacunas y para su implementación dentro de la “Campaña de vacunación masiva” y el costo de la transportación aérea de las vacunas desde el país de origen, así como en el interior del país.

 

Una serie de cuestionamientos que definitivamente deben de ser públicos y que no habría necesidad de reservar dado que no ponen en riesgo la seguridad nacional, ¿o si?. Lo cierto es que con esto el gobierno una vez mas nos deja con mas dudas que respuestas, las contradicciones que pareciera ser ya una costumbre confunden a la ciudadanía, dividen y fomentan el encono. Esperemos que el gobierno recapacite en este tipo de situaciones, se organice para una adecuada planeación, sobre todo en temas tan delicados como el de salud y otorgue a la ciudadanía certidumbre de que realmente se están haciendo las cosas bien…si es que lo están haciendo así.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.