
Hace dos años, una mujer de 36 años inició con molestias en su seno izquierdo y pensó que se había golpeado con algo. Después de varios días con la molestia y al ver que no se le quitaba, se revisó rente al espejo y notó cambios de coloración en la piel del mismo (color morado) y que su pezón estaba levemente retraido, por lo que decide acudir con su médico para que la revise. Lo que pasó despues no fue muy alentador.
¿Sabías que el cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en el mundo? En México es la primera causa de muerte en mujeres, superando incluso al cáncer del cuello uterino (CACU). El riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta especialmente entre los 40 y 49 años. Por eso, es importante que todas las mujeres comiencen a realizarse autoexploraciones de los senos a partir de los 20 años. Esta es una forma sencilla y rápida de detectar cambios en los senos que podrían necesitar atención médica. El cáncer es un término que comprende un conjunto de enfermedades caracterizadas por presentar una masa de células con crecimiento y replicación sin control, las cuales son capaces de invadir otras partes del cuerpo diferentes a las de su origen. En 2018, el Proyecto de Estimación de Incidencia y Mortalidad en Cáncer del Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN), registró al cáncer de mama como el tipo de cáncer más común en el mundo, con una incidencia mayor a 45 casos por cada 100,000 habitantes, siguiendo el cáncer de próstata y de pulmón. En México se registró al cáncer de mama como el segundo tipo de cáncer más común en la población, después del cáncer de próstata. Sin embargo, en la población femenina es el cáncer que presenta mayor incidencia, representando el 25% de los casos. A pesar de que el cáncer de mama es la neoplasia más prevalente en mujeres, se ha visto que los países en vías de desarrollo no han implementado un plan estratégico eficiente, basado en las guías internacionales acerca del tamizaje, para un diagnóstico oportuno del padecimiento, influyendo de manera negativa en el pronóstico. Para lograr una disminución de los casos de cáncer de mama en México, es necesario mejorar las estrategias de detección temprana, junto con una combinación de un abordaje médico integral, para poder hacer frente a este gran desafío. Los estudios actuales han identificado las vías moleculares que son afectadas para el desarrollo de este padecimiento, mostrando su etiología multifactorial. Estas investigaciones han resultado ser de suma utilidad para el posterior desarrollo de técnicas terapéuticas en los pacientes.es decir, recfordemos el efecto “Angelina” con la detección del gen causante de la enfermedad y que posteriormente la prueba se vendió como pan caliente debido a este efecto, cabe señalar que la actriz debido a que fue positiva a dichos genes precursores de CA de mama, ella se realizó un cirugía radical debido a esto. Si bien la mastografía es sin duda el estándar de oro para la detección temprana del padecimiento, se cuenta con diversos estudios de imagen complementarios para confirmar la sospecha diagnóstica, partiendo como siempre de un adecuado interrogatorio y exploración física. Se recalca que una detección temprana es imprescindible para aumentar la esperanza y la calidad de vida. Es decir, si la detección es tardía, obviamente será mas complejo el tratamiento y con un pronóstico no muy alentador. Por otro lado cuando la detección es en fase temprana (lo cual es bastante difícil) el pronostico es mucho mejor.
La capacitación del personal de salud de primer contacto, así como la difusión y el desarrollo de un plan estratégico eficiente, encaminado a una detección oportuna de esta patología, son de la más alta importancia para generar una cultura de prevención y detección oportuna del cáncer de mama, así como la disminución en la estadística que ya de por sí es bastante elevada.
Dr. César Álvarez Pacheco
cesar_ap@hotmail.com
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora
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